Ir con tu novia de tascas por el centro de Murcia, es una pasada. Pero que tu novia sea Malú e ir por el centro de la ciudad donde al día siguente llenaría la plaza de todos no era "tan" buena idea. Y si incluimos que yo también era conocida, pues imaginaros. Y así íbamos las dos en pleno agosto y en Murcia ya os podéis imaginar, ahí no hacia calor eso era el mismísimo infierno, Malú llevaba el pelo recogido en una cola alta, una gorra que le quedaba muy sexy y sus particulares Ray-Ban de aviador, unos vaqueros blancos cortos, camiseta de tirantes gris con una gran calavera en el centro, y unas cuñas preciosas, como no, la chica no iba a ir de plano. Yo opte por algo más sencillo y corriente unos vaqueros cortos, camiseta blanca, sin mangas y algo ancha y unas sandalias planas. La melena suelta, un sombrero Panamá blanco y mis gafas de aviador al igual que Malú.
Una de las cosas buenas que tenía el hotel, es que se encontraba en el centro de Murcia. Llevábamos unos diez minutos andando, buscando la sombra como el bien más preciado, y nos introducimos en una calle trasera a la catedral puesto que sabía a la perfección que tomar algo cerca de la catedral tranquilas sería imposible. Lula me paro y me indicó la fachada de un bar que tenía muy buena pinta, la verdad es que yo no lo recordaba así y debían de haber abierto hace poco.
Al entrar en esa tasca contemporánea había una larga barra que llegaba de punta a punta del local, la verdad que el sitio era moderno y acogedor, me gustaba, decidimos sentarnos en una mesa que se encontraba casi al final, ahí pasáramos más desapercibidas.
- Habías venido aquí antes. - Me preguntó Malú a la vez que miraba un folleto que había encima de la mesa.
- La verdad es que no, antes había un bar muy cutre aquí, éste esta muy bien, deben haber abierto hace poco. -Mientras que le comentaba todo esto a Malú se hacerco un camarero y dijo que nos a tendería en seguda, me quedé mirándolo fijamente mientras pasó por nuestro lado, me daba la impresión que lo conocía de algo y Malú también se dio cuenta.
- Que pasa esta bueno ¿no? - Me preguntó mirándome con el gesto fruncido.
-No esta mal. - Dije mientras apartaba la vista de él y dirigía mi cabeza hacía ella. Ella me miro con cara de pocos amigos, se ponía realmente guapa cuándo se enfadaba. - No es eso tonta, el chico es guapete pero creo que lo conozco, me resulta familiar.
El supuesto camarero se hacerco a nosotas con una pequeña libreta y un bolígrafo en la mano.
-Buenas tardes, que desean tomar. - Preguntó muy educado el chico. En ese momento me miró y yo le devolví la mirada, mi chica flipaba en esos momentos.
- Eres Cristina... ¿¡Cristina Pérez?! - Preguntó con tono de sorpresa y alegría a la vez.
- ¿¡Nacho?! ¡Nachete! Exclamé mientras que me iba levantando y le di un fuerte abrazo.
Nos separamos y la cara de mi chica cambiaba de colores por segundos, y se me escapó una leve sonrisa al verla así.
- Joe, cuanto tiempo, madre mía como has cambiado, estás super grande, que fuerte estás, que moreno, que tatuaje, que todo. - Todo esto lo dije tan rápido, que casi no se me entendia.
- Tu también estas muy cambiada y a mejor eh, estas muy guapa - Dijo mientras me guiño el ojo.
- Gracias, gracias - Dije sonriendo y dandole un golpe en el hombro. - Uy perdona que no te he presentado - Dije mientras mi chica se levantaba.
- No hace falta que me presentes Cris, la conozo perfectamente, es la jefa - y comenzamos a reír al unísono los tres.
- Sí, hace falta que te presente, mira Malú este es Nacho, mi amigo de la infancia y el que era mi vecino. - Se acercaron y se dieron dos besos, Nacho aprovechó y le dio un abrazo a mi chica. - Y Nacho esta es Malú mi novia.
Al decír aquéllas palabras a Malú le cambio la cara y se quedo muy sorprendida aún que en realidad se que le encantó, que le contase la verdad a Nacho.
Nacho era mi vecino cuándo vivía en Murcia, el destino hizo que nacieramos el mismo día, habíamos pasado toda la infacia juntos y para mí era una persona imprescindible en mi día a día. Él desde muy pequeño tubo clara cual era su orientación sexual y salir de armario en un pueblo tan pequeño era muy complicado, un semana antes de que yo me marchase de Madrid él junto a sus padres se fueron del pueblo. Lo pase realmente mal por la separación y desde aquel día no supe nada de él. Con el tiempo intente localizarlo pero me fue imposible.
A Malú le había hablado millones de veces de Nacho y al saber que se trataba de él sus celos se esfumaron.
Nacho estaba a punto de terminar su turno y cuando llegó su relevo se sento con nosotras, teniamos tantas cosas que contarnos y entre cervezas y muchísimas rias nos pusimos al día, a pesar de los años que habían pasado, parecía que ayer fue la última ver que ví a Nacho. Intercambiamos los números de teléfono y nos despedimos, pero hasta el día siguente puesto que Nacho tenía compradas sus entradas para el concierto y me prometió que me presentaría a su pareja.
Malú y yo nos dirigimos hacia el hotel, cuando entramos en la habitación Malú se dirigió al baño para pegarse una ducha y refrescarse pero se lo impedi sujetándola de la cintura y atrayendola hacía mí.
-¿Dónde crees que vas? - Pregunté mirándola fijamente a los ojos.
- A ducharme estoy sudada.
- Mejor, estas muy sexy así - Le conteste con una sonrisa pícara
- Cariño tu siempre estas pensando en lo mismo o qué - Me preguntó risueña.
- Es que teniendote a centímetros de mí, como quieres que piense en otra cosa que no sea hacerte temblar y temblar contigo. -Le dije todo esto muy cerca de sus labios y la besé y note como sus mejillas se sonrojaban.
-Me vuelves loca - Y me cogio del cuello hacercandome más a ella, y basándonos con pasión, pero tube que interrumpir el beso muy a mi pesar.
-Mi amor, me tenías que proponer algo, y al final con lo de Nacho no me has dicho nada. - Decidí ir al grano para que me lo contase cuánto antes y poder seguir besandola.
- Es verdad, bueno a ver ven. - Me acerco hacía la cama y nos sentamos en el borde de ésta y me cogio las dos manos, yo ya comenzaba a asustarme si se ponía así para contármelo seguro que se trataba de algo importante.
- Va suéltalo ya princesa - Dije impaciente y nerviosa a la vez.
- Va te lo digo de sopetón vale - Yo simplemente asentía - Quiero que cantes conmigo mañana, aquí en Murcia, en tu tierra con tu gente se que subirte a un escenario aquí es muy importante para tí y quiero, deseó que mañana lo hagas conmigo.
Creo que os podéis hacer una idea de como era mi cara, nada me hacía más ilusión que estar encima de un escenario y si le sumamos que era en Murcia y con Malú pues mi felicidad sobresalía por los poros de mi piel. Pero también se trataba de una gran responsabilidad y salió a pasear la Cristina insegura.
Y apareció mi cara de preocupación y ella que tanto me conocía se dio cuenta de ello.
- Qué pasa ni que fuera la primera vez que cantamos juntas - Me dijo directa, sabiendo perfectamente lo que pasaba por mi cabeza.
- Cariño no es eso, no se supongo que es mi inseguridad no me hagas caso, de verdad.
- Tu inseguridad, pero por que, de verdad que pareces tonta. Cantas de maravilla mi amor, y cada vez que entonas una melodía enterneces hasta los lobos hambrientos. - Dijo muy sugura, y comenzó a depositar besos cortos y muy seguidos en mi labio inferior.
-Ya pero cantar con Malú, en la pedazo de gira que te estás marcando, con sold out y en Murcia, pues tu me dirás.
-Bueno para empezar tu no vas a cantar con Malú, vas a cantar con tu chica, en tu tierra y lo vas hacer increíblemente bien, vamos como simpre. -Y yo ante esa respuesta sólo pude quedarme prendada de ella como siempre.
- Mi vida que canción vamos a cantar. -Le pregunté poniéndole moritos, puesto que sabía que le encantaba.
- He pensado en Ángel caído - Me dijo sabiendo que mi respuesta sería no.
-No, sabes de sobra que esa canción es demasiado para mi y más después de lo de tu tío.
-No si ya sabía yo que te negarías- Dijo murmurando bajito.
- Va otra, por que no hacemos nuestra canción "desde cuando" ( De Alejando Sanz) - Y le sonreí de manera desafiante.
- Mi amor sabes de sobra que si canto esa canción contigo ahí arriba toda España sabría que estoy loca por tus huesos, seria inevitable no comerte a besos. -Y se nos escapo la sonrisilla tonta de enamoradas.
- Ya la tengo. -Dijo emocionada y sin tener tiempo para preguntar de cuál se trataba me lo dijo. - Desahazte de mí.
- Es una indirecta, cariño - Le contesté intentando parecer seria.
-Sí - Contestó segura y se fue hacercando a mi oído para susurrar algo. - Desahazte de mi ropa ya.
Y una vez más volvimos a fundirnos en aquélla cama, disfrutando la una de la otra y haciéndonos temblar, alcanzando el cielo con las yemas de nuestros dedos.
Me rodeo con su pierna izquierda y apoyo su cabeza en mi hombro mientras tanto yo la rodee con mi brazo, depósito su brazo en mi barriga e inició suabes caricias por la zona, yo hice lo mismo enredando mis dedos por su pelo y nos quedamos dulcemente dormidas. A la mañana siguente nos esperaba un gran día repleto de muchísimas emociones y sentimientos y necesitábamos cargar pilas, y que mejor manera que juntas.
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