¡Dios! El sonido del timbre resonaba en mis tímpanos y me taladraba el celebró, cómo un acto reflejo metí mi cabeza bajo la almohada, e instantáneamente saque mi cabeza de hay al darme cuenta de todas mis obligaciones, seguro que sería Ramón mi manager.
-¡Joder! Cristina la sesión de fotos tía. -Me dije a mi misma casi chillando. Me levanté corriendo de la cama y me metí en la ducha, me puse lo primero que pillé, total allí me darían otra ropa. Bajé las escaleras a toda prisa y en los últimos escalones me encontre con un obstáculo, lo esquive como puede saltando y caí de bruces al suelo, me dí un fuerte golpe en el codo, me toqué la cara y menos mal que el bolso había protegido mi cara de dar directamente contra el parqué, porque ya me veía sin dientes.
Todavía me encontraba en el suelo cuando apareció Rumba chupeteandome toda la cara y caí en la cuenta de que ella era el "obstáculo".
-Rumba un día de estos nos matamos tu y yo solas ¡eh! -Le dije mientras me iba levantando del suelo medio riéndome de la situación y acariciendole la cabeza.
Ramón seguía con su particular concierto de pitidos en el coche y con el brazo izquierdo por fuera de la ventanilla de su coche tenía pulsado el timbre de casa.
-No si al final lo va a fundir. Pensé mientras me hacercaba a la verja, en verdad la culpa había sido mía, le tenía que haber abierto desde un principio. Abrí la verja me metí en el coche, me puese el cinturón y apreté el botón de la llave para cerrar la puerta de la casa.
-Joder, Cristina vamos muy tarde, y la sesión de hoy es muy importante y lo sabes. -Me dijo muy serio mientras daba marcha atrás y ponía rumbo a la sesión.
-Lo siento Ramón, me he quedado dormida. -Dije con carita de niña buena.- Amm por cierto ¡Buenos días! -Le dije alegré mientras que me hacercaba y le deposite un sutil beso en la mejilla.
- Pues no se si serán tan "¡Buenos días!" -Dijo mientras imitaba mi tono de voz -Cuando nos echen la bronca eh!
- Joe, Ramón tu tan positivo como siempre ¡eh! éste mes no cobras. -Dije imitando la voz de Recio el famoso personaje televisivo.
-Y tu tan graciosa como siempre, ¿Qué pasa que anoche te quedaste hablando por teléfono hasta las tantas y por eso a pasado lo de esta mañana no? -Pregunto en tono gracioso.
-Jé, que graciosito, en realidad me he quedado dormida por que ponéis las sesiones a unas horas que no son normales. -Dije intentando parecer seria, en realidad tenía toda la razón del mundo y sí, el hablar con ella hasta las tantas y el estar contándonos con todo lujo de detalles nuestro día fué el causante de quedarme dormida a la mañana siguiente.
Conocí a Ramón cuando comencé en el mundo de la música hace aproximadamente unos 8 años, y desde ese preciso instante supe que era la persona idónea para trabajar conmigo codo a codo. Era un hombre de unos 43 años más o menos, no muy alto, delgado, pelo oscuro y un poco largo que siempre se colocaba tras las orejas y estaba felizmente casado con David el dueño del local dónde empezó toda esta locura.
Llegamos a la puerta del local dónde se iba a realizar la sesión fotográfica y me dispuse a salir del vehículo cuando la mano de Ramón sujeto mi codo derecho y yo hice un pequeño gesto de dolor.
-¿Qué pasa te duele? -Pregunto con cara de preocupación.
-No pasa nada, es tan solo que antes de salir me he dado un golpe y tengo una pequeña contusión, se me pasa en seguida tranquilo. -Contesté serena lo que hizo que el se tranquilizara y relajara su rostro.
-Bueno me quedo más tranquilo, pero tienes que tener más cuidado.
-Pero venga vamos que al final si que nos van a echar la bronca. -Dije intentando salir del coche, pero me volvió a detener.
-Que sepas que no te iba a decir nada por que me has dicho eso de este mes no cobrabas, que lo sepas. -Dijo con su peculiar tono de broma. Y yo no entendia nada. - Bueno te lo suelto ya y se acabó, que al final si que nos matan, pues me vas a adorar después de decirte esto. Y comenzo a reírse, yo por el contrario me estaba impacientando e incluso poniéndome nerviosa.
-¡Ramón suéltalo ya! -Dije mirandole fijamente.
-Después de la sesión tienes una semana libre. -Y lo soltó todo de carrerilla.
Inmediatamente después de aquello me a balancé sobre el y me lo comí a besos.
Acababa de terminar la sesión de fotos y Ramón me soltó en la puerta de mi casa y asomándose por la ventanilla del coche me dijo.
-Alé jefa descansa y no le metas mucha caña a Malú que la pobre esta de gira. -Y se marchó riéndose a carcajadas mientras yo estaba parada en la puerta de mi casa sacándole el dedo, de verdad este hombre era un auténtico personaje.
Pues así me encontraba yo en casa y con una semanita libre, la verdad es que gracias a que Ramón lo había conseguido iba a poder desconectar unos días, puesto que la semana siguente a mis "mini" vacaciones entraba en el estudio a grabar como una loca.
Subí a la habitación, abrí el armario saque una pequeña maleta y me puese a echar ropa como una loca, ya sabía cual iba a ser mi plan para estas vacaciones. Aprovecharía a que mi chica le faltarían un par de horas para poner rumbo a Murcia, puesto que su próximo concierto sería allí, y ya de paso visitaría a mí terra a mí gente, dos pajaros de un tiro.
Llamé a José y le pregunte el hotel en el que se irían a instalar y la habitación de mi chica para supuestamente mandarle un detalle, a lo que mi cuñado antes de darme la información que necesitaba se estubo burlando el tiempo que creyó oportuno de mí, que estaba encoñá decía, pues como para no estarlo. No le comenté nada puesto que quería que fuese una sorpresa. Ya lo tenía todo preparado y listo para irme cuando caí en la cuenta de que me faltaba lo más importante, los bichos. Pensé en Vero pero estaba en Valencia imposible, como no pudiese Pepi las tenia crudas. No me lo pensé y marche su número.
-Hola, hija ¿Al final vienes a comer? he echo paella. Me dijo tan alegre como siempre.
-No precisamente, te llamaba para a ver si me podías hacer un favor. Pregunté con voz de niña buena.
-Claro hija que necesitas.
Le expliqué a mi querida suegra toda la historia y accedió a hacer de niñera sin ningún problema, y me perjuró con su peculiar acento andaluz que no le diría nada a sus hijos. Ahora sí que podia emprender mi viaje. Me subí a mi coche me puse mis gafas de aviador y su música a todo volumen.
Llegué al hotel y me subí directa a su habitación, comunicando antes en recepción que no dijesen nada de mi presencia que se trataba de una sorpresa. Dejé la maleta y me tiré en la cama tenia la espalda echa un bloque Madrid-Murcia de un tirón era tela, pero por ella todo merecía la pena, me incorpore de la cama de un salto cuando escuché el sonido de sus tacones por el pasillo, me puse en frente de la puerta dejando la distancia óptima para abrir, mientras que ella introdujo la tarjeta y habría la puerta lentamente, cuando me vio solo pude pronunciar.
-¡¡¡SORPRESA!!!
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